jueves, 30 de mayo de 2013

capitulo1

Hola a todos esta soy yo, mi nombre es María, pero me llaman Mary. Una chica cualquiera, loca pero encantadora, y muy estricta. Por parecer soy morena con ojos verdosos. No soy muy alta, más o menos unos sesenta y cinco. Soy muy romántica pero no voy a por cualquier chico, los busco muy guapos y simpáticos. No soy fácil de conquistar, si por cualquier cosa el chico no me gusta, hasta luego y a por otro. Y bueno, aquí os voy a contar todas mis historias en cada momento, todo lo que me pasa, y nada espero que os guste.
-¿Hola? Esta Jess? (Jess, era mi mejor amiga, bueno lo somos desde toda la vida)
- Hola Mary, que tal cariño, ahora mismo te la paso un segundito ¿vale?
-Muchas gracias.
-  Hola Mary.
- Jess, la fiesta, no sé que ponerme, que nervios, ¿qué me puedo poner?
-yo un vestido negro, súper bonito, y tu?
-Jess no lo sé, por eso te he llamado, para que me ayudes.
-Que tal una camisa blanca y falda corta, y…unos tacones?
-Dios Jess eres genial siempre estás ahí cuando te necesito, te quiero.
-Buff…tía estoy súper nerviosa, es esta noche, y a ver si me ligo, por ahí a alguno, jajá.
-Jess, no venimos a ligar, ¿recuerdas?
-Ya, pero un poco si ¿no?
-Solo un poco, nada de lios.
- Pero va a ir Abraham Mateo, y le quiero con locura, me lo tiraría solamente con la mirada.
-Jope Jess, me encanta como eres. La quería muchuchisimo, era lo que más quería en mi vida, era como mi hermana
- Siempre he sido así, pero bueno, jajajja. Oye a ¿qué hora te recojo?
-Sobre las…ocho y media, ¿te parece?
-Genial, bueno, Mary, te cuelgo, tengo que arreglarme, hasta luego.
-Adiós Jess, te quiero.
Me puse a buscar el conjunto y los tacones, se me olvidaba maquillarme, así que me puse en ello. Me hice la ralla de color negro, los labios rojos, me puse la base, y me peine. Fui a la habitación para vestirme, y de repente me encuentro con mi madre.
-Eeee…cielo así  no vas a ninguna parte, recoge tu habitación y quítate ese rojo de tus preciosos labios.
-¡Mamá! Tengo 15 años, que te crees, que tengo nueve o ¿qué?
-Cariño, lo hemos hablado miles de veces, aunque tengas 15 años, no puedes hacer lo que te de la gana, además, lo de los labios ni siquiera te pega pareces una azafata, no lo hago por fastidiarte, entiéndeme.
-Pues, parece que si. Jess me recogerá a las ocho y media, y vendré sobre las...no lo se pero antes de las 2 de la madrugada, ¿bien?
-Mary, antes de la 1 y no s habla mas.
- Pero mamá…siempre eres así, porque no me dejas vivir mi vida.
-Te recuerdo que mañana tienes que estudiar, y mucho, si suspendes alguna, pagarás las consecuencias.
-Mamá voy bien en los estudios. Además llevo estudiando este examen desde hace dos semanas, para no perderme esto, jope mamá, y así me lo pagas
-Esta bien Mary, pero no te pasas, porfavor, yo también sufro, si te pasa alguna cosa, llama porfavor.
-Claro que te llamaré, lo prometo. La besé.
Sonó el timbre, bajé escaleras abajo corriendo, me despedi, y me fui.
-Jess, siempre vas preciosa, no sé como te lo haces.
-Oye, tu tampoco vas mal ee!
-Pero tu mejor
-No, tú.
-No empecemos Jess, siempre acabamos con nuestras locuras.
Llegamos a la fiesta, no podía creerlo, allí estaba él, Harry, mi ex, qué estaba haciendo el aquí, hacía un año que no nos veíamos. Se acercó a nosotras.
-Hola Mary, hola Jess. ¿Qué tal os va todo? Hacía tiepo que o os veía.
-Desde que rompimos le respondí. Hubo un gran silencio.
-Bueno…Voy a ver que hay por ahí, dijo Jess. No me dejes sola Jess, no me agas esto, pensé.
-Te apetece tomar algo, me sugerió Harry. Pasa, que nadie muerde.
-Ya lo sé, Harry no soy boba.
- No hace falta que seas así, solo quiero ser amable. Dijo el
-Después de lo que paso, no volverás a ser el mismo, le dije.
- En fin, no estoy aquí para enfadarme otra vez contigo, quiero hacer las paces, me dijo el cariñosamente.
- Esta bien, me lo pensaré. Sabía que aquello no se iba a solucionar, pero podía hacer un esfuerzo.
Estuvimos hablando, bebía a no más poder, tenía que parar, si no me caería. De repente me di cuenta de que, me estaba mareando, hasta que me caí, pero alguien me cogió con los brazos, no vi con claridad quien era, pero era mi príncipe azul.
-Mary? Mary? Alguien me estaba llamando, era Jess, sabía perfectamente distinguir su voz.
-Estas bien? Me pregunto
-Si…o eso creo.
 - E tía, Abraham te ha traído en brazos hasta aquí, dios tia que fuerte, casi me muero, dije que cuando te despertaras, te quería conocer.
-Pues dile que venga, jaja.
-Voy a llamarlo, luego me cuentas que ha pasado vale?
-Claro que sí.
Estaba en una habitación de arriba en una cama, estaba sudando, quería desnudarme, pero no podía hacerlo, todo el mundo me vería.
-Hola, soy Abraham, me conocerás, supongo.
Que idiota y que creído era, no m lo imaginaba así. Será idiota, pensé
-Hola, soy Mary
-¿ te encuentras mejor?
-Sí, pero tengo sueño, que hora es, le pregunté.
-las 10 menos 15, es temprano.
-Me podrías avisar cuando sea las 12, y me despiertas?
-Por supuesto, pero me dejas que te duerma con una canción mia?
-Como quieras. Le respondí.
No podía creerlo, estaba cantando la de señorita, una de las canciones que mas me molaba, fui cerrando los ojos, pero note como me daba un beso corto en mi mejilla.
-Mary, son las doce..y..bueno antes…
-Ya lo sé gracias, enserio, quieres ir a bailar, ahora me encuenro genial
Bajamos, y bailamos un rato, tomamos unas copitas, hasta que eran la una  y media
-Joder, Abraham, m tengo que ir, lo siento, llegare tarde
-¿Volveremos a vernos? Preguntó Me podrías dar tu móvil?
-Claro que si, apunta.
Apuntó mi número, y fuimos para fuera.
-Me lo he pasado muy bien contigo, eres unas chica estupendas, de las que me molan
Estaba diciendo que le molaba?
-estás diciendo, que…
-Si….bueno compréndeme, dijo con ternura.
Nos besamos, el estaba acariciando mi cintura, mientras yo le estaba acariciando el cuello con mucho cuidado. Nos separamos, poquito a poco.
-Esto…bueno me tengo que ir, ya nos veremos, le dije nerviosa.
-¿quieres que te lleve? Me pregunto.
-Vale, pero a Jess también, espera voy a por ella.
-Aquí estoy. Jajá
-Jess, nos vamos, adivina quien nos lleva! Cielo estas algo borracha
-Que vaa…quien nos lleva?
-Abraham
-Que bien, me alegro.
-Mañana te lo contare, vas a flipar, vamos Jess, no te caigas
-Abraham ayúdame porfas, esta borracha
Los dos la llevamos al coche. Cuando llegamos a casa, me ayudó a sacarla del coche. Estaba sujetándola, estaba realmente borracha.
-Oye Abraham, eres un chico genial, gracias por todo, enserio
-No hay de qué, me respondió con una sonrisa de oreja a oreja.
Nos despedimos dándonos un corto beso en la boca.
Cuando entré, llamé a la Madre de Jess, diciéndole que Jess se quedaba a dormir en su casa.

Nos fuimos a dormir, pero en lo único en que pensé fue en él.