Hola a todos
esta soy yo, mi nombre es María, pero me llaman Mary. Una chica cualquiera,
loca pero encantadora, y muy estricta. Por parecer soy morena con ojos
verdosos. No soy muy alta, más o menos unos sesenta y cinco. Soy muy romántica
pero no voy a por cualquier chico, los busco muy guapos y simpáticos. No soy
fácil de conquistar, si por cualquier cosa el chico no me gusta, hasta luego y a
por otro. Y bueno, aquí os voy a contar todas mis historias en cada momento,
todo lo que me pasa, y nada espero que os guste.
-¿Hola? Esta
Jess? (Jess, era mi mejor amiga, bueno lo somos desde toda la vida)
- Hola Mary,
que tal cariño, ahora mismo te la paso un segundito ¿vale?
-Muchas
gracias.
- Hola Mary.
- Jess, la
fiesta, no sé que ponerme, que nervios, ¿qué me puedo poner?
-yo un
vestido negro, súper bonito, y tu?
-Jess no lo
sé, por eso te he llamado, para que me ayudes.
-Que tal una
camisa blanca y falda corta, y…unos tacones?
-Dios Jess
eres genial siempre estás ahí cuando te necesito, te quiero.
-Buff…tía estoy
súper nerviosa, es esta noche, y a ver si me ligo, por ahí a alguno, jajá.
-Jess, no
venimos a ligar, ¿recuerdas?
-Ya, pero un
poco si ¿no?
-Solo un
poco, nada de lios.
- Pero va a
ir Abraham Mateo, y le quiero con locura, me lo tiraría solamente con la
mirada.
-Jope Jess,
me encanta como eres. La quería muchuchisimo, era lo que más quería en mi vida,
era como mi hermana
- Siempre he
sido así, pero bueno, jajajja. Oye a ¿qué hora te recojo?
-Sobre
las…ocho y media, ¿te parece?
-Genial,
bueno, Mary, te cuelgo, tengo que arreglarme, hasta luego.
-Adiós Jess,
te quiero.
Me puse a
buscar el conjunto y los tacones, se me olvidaba maquillarme, así que me puse
en ello. Me hice la ralla de color negro, los labios rojos, me puse la base, y
me peine. Fui a la habitación para vestirme, y de repente me encuentro con mi
madre.
-Eeee…cielo así no vas a ninguna parte, recoge tu habitación
y quítate ese rojo de tus preciosos labios.
-¡Mamá!
Tengo 15 años, que te crees, que tengo nueve o ¿qué?
-Cariño, lo
hemos hablado miles de veces, aunque tengas 15 años, no puedes hacer lo que te
de la gana, además, lo de los labios ni siquiera te pega pareces una azafata,
no lo hago por fastidiarte, entiéndeme.
-Pues,
parece que si. Jess me recogerá a las ocho y media, y vendré sobre las...no lo
se pero antes de las 2 de la madrugada, ¿bien?
-Mary, antes
de la 1 y no s habla mas.
- Pero
mamá…siempre eres así, porque no me dejas vivir mi vida.
-Te recuerdo
que mañana tienes que estudiar, y mucho, si suspendes alguna, pagarás las
consecuencias.
-Mamá voy
bien en los estudios. Además llevo estudiando este examen desde hace dos
semanas, para no perderme esto, jope mamá, y así me lo pagas
-Esta bien
Mary, pero no te pasas, porfavor, yo también sufro, si te pasa alguna cosa,
llama porfavor.
-Claro que
te llamaré, lo prometo. La besé.
Sonó el
timbre, bajé escaleras abajo corriendo, me despedi, y me fui.
-Jess,
siempre vas preciosa, no sé como te lo haces.
-Oye, tu
tampoco vas mal ee!
-Pero tu
mejor
-No, tú.
-No
empecemos Jess, siempre acabamos con nuestras locuras.
Llegamos a
la fiesta, no podía creerlo, allí estaba él, Harry, mi ex, qué estaba haciendo
el aquí, hacía un año que no nos veíamos. Se acercó a nosotras.
-Hola Mary,
hola Jess. ¿Qué tal os va todo? Hacía tiepo que o os veía.
-Desde que
rompimos le respondí. Hubo un gran silencio.
-Bueno…Voy a
ver que hay por ahí, dijo Jess. No me dejes sola Jess, no me agas esto, pensé.
-Te apetece
tomar algo, me sugerió Harry. Pasa, que nadie muerde.
-Ya lo sé,
Harry no soy boba.
- No hace
falta que seas así, solo quiero ser amable. Dijo el
-Después de
lo que paso, no volverás a ser el mismo, le dije.
- En fin, no
estoy aquí para enfadarme otra vez contigo, quiero hacer las paces, me dijo el
cariñosamente.
- Esta bien,
me lo pensaré. Sabía que aquello no se iba a solucionar, pero podía hacer un
esfuerzo.
Estuvimos
hablando, bebía a no más poder, tenía que parar, si no me caería. De repente me
di cuenta de que, me estaba mareando, hasta que me caí, pero alguien me cogió
con los brazos, no vi con claridad quien era, pero era mi príncipe azul.
-Mary? Mary?
Alguien me estaba llamando, era Jess, sabía perfectamente distinguir su voz.
-Estas bien?
Me pregunto
-Si…o eso
creo.
- E tía, Abraham te ha traído en brazos hasta
aquí, dios tia que fuerte, casi me muero, dije que cuando te despertaras, te quería
conocer.
-Pues dile
que venga, jaja.
-Voy a
llamarlo, luego me cuentas que ha pasado vale?
-Claro que
sí.
Estaba en
una habitación de arriba en una cama, estaba sudando, quería desnudarme, pero
no podía hacerlo, todo el mundo me vería.
-Hola, soy
Abraham, me conocerás, supongo.
Que idiota y
que creído era, no m lo imaginaba así. Será idiota, pensé
-Hola, soy
Mary
-¿ te
encuentras mejor?
-Sí, pero
tengo sueño, que hora es, le pregunté.
-las 10
menos 15, es temprano.
-Me podrías
avisar cuando sea las 12, y me despiertas?
-Por
supuesto, pero me dejas que te duerma con una canción mia?
-Como
quieras. Le respondí.
No podía
creerlo, estaba cantando la de señorita, una de las canciones que mas me
molaba, fui cerrando los ojos, pero note como me daba un beso corto en mi
mejilla.
-Mary, son
las doce..y..bueno antes…
-Ya lo sé
gracias, enserio, quieres ir a bailar, ahora me encuenro genial
Bajamos, y
bailamos un rato, tomamos unas copitas, hasta que eran la una y media
-Joder,
Abraham, m tengo que ir, lo siento, llegare tarde
-¿Volveremos
a vernos? Preguntó Me podrías dar tu móvil?
-Claro que
si, apunta.
Apuntó mi
número, y fuimos para fuera.
-Me lo he
pasado muy bien contigo, eres unas chica estupendas, de las que me molan
Estaba
diciendo que le molaba?
-estás
diciendo, que…
-Si….bueno
compréndeme, dijo con ternura.
Nos besamos,
el estaba acariciando mi cintura, mientras yo le estaba acariciando el cuello
con mucho cuidado. Nos separamos, poquito a poco.
-Esto…bueno
me tengo que ir, ya nos veremos, le dije nerviosa.
-¿quieres
que te lleve? Me pregunto.
-Vale, pero
a Jess también, espera voy a por ella.
-Aquí estoy.
Jajá
-Jess, nos
vamos, adivina quien nos lleva! Cielo estas algo borracha
-Que
vaa…quien nos lleva?
-Abraham
-Que bien,
me alegro.
-Mañana te
lo contare, vas a flipar, vamos Jess, no te caigas
-Abraham
ayúdame porfas, esta borracha
Los dos la
llevamos al coche. Cuando llegamos a casa, me ayudó a sacarla del coche. Estaba
sujetándola, estaba realmente borracha.
-Oye
Abraham, eres un chico genial, gracias por todo, enserio
-No hay de
qué, me respondió con una sonrisa de oreja a oreja.
Nos
despedimos dándonos un corto beso en la boca.
Cuando
entré, llamé a la Madre de Jess, diciéndole que Jess se quedaba a dormir en su
casa.
Nos fuimos a
dormir, pero en lo único en que pensé fue en él.